29 mayo 2020

Los Teatinos en Pollensa

Pollensa, la pintoresca y típica villa del norte de la isla de Mallorca, es tierra de Oratorios.

Enseñoreándose ‘por encima de todas sus casas, destaca la iglesia de Montesión, que fue de los hijos de Ignacio de Loyola y que hoy cuidan, junto al Colegio allí existente, los hijos de Cayetano de Thiene.

Comenzaron las obras de la iglesia-Convento y Colegio el 12 de marzo de 1696 y se concluyeron -incluyendo el trabajo de decoración- hacía el año 1764.

En 1835, forzados por la mano siempre injusta de la revolución, los jesuítas hubieron de abandonar la iglesia y la Casa.

La historia nos cuenta una serie de profanaciones llevadas a cabo en este templo, hasta que iba a ser restaurado por el poeta mallorquín Costa y Llobera en el año 1891, juntamente con los ilustres pollensines Mateo Rotger y Lorenzo Cerdá.

El pueblo sentía la añoranza por la liturgia que habían vivido durante largos años en la iglesia de Montesión. En el año 1905 sonaría la hora de colmar sus anhelos, puesto que ese año llegarían, para hacerse cargo de la iglesia, los religiosos de San Alfonso María de Ligorio, que se unirían más tarde a los Clérigos Regulares -Teatinos-.

Desde entonces los Teatinos han cuidado tanto del culto de la iglesia como del Colegio allí existente.

Y los frutos del trabajo de los Religiosos se están haciendo palpables: Allí han florecido vocaciones sacerdotales y religiosas.